Holocausto vs COVID19, un análisis de contraste de mortalidad
Cada 27 de enero se celebra el Día de la conmemoración en memoria de las víctimas del holocausto, uno de los genocidios más grandes de los que se tiene registro en la historia de la humanidad. Se estima que aproximadamente seis millones de personas, en su mayoría judíos, polacos y comunistas, murieron durante este lamentable suceso. Esta cifra fue acordada simbólicamente entre diversos investigadores e historiadores que estimaron el total real de muertes en torno a esta cantidad. ¿Cómo se puede comparar el COVID-19 con el holocausto? ¿Qué suceso ha sido causante de más muertes? En este artículo comparan estos dos eventos.
Hoy el mundo vive una situación semejante al holocausto –aúnque de naturaleza distinta– a causa del virus SARS-CoV-2. A un año del inicio de su propagación desde Wuhan, China hacia el resto del mundo, se estiman casi 100 millones de casos y más de dos millones de muertes a nivel global. No obstante que tanto el holocausto como el COVID-19 representan la muerte de millones de personas, la naturaleza de ambos eventos es radicalmente distinta por lo que el análisis de contraste de mortalidad de estos dos sucesos se limita a contrastar su mortalidad y dimensionar su alcance.
A pesar de la mortalidad actual del COVID-19, el holocausto fue casi tres veces más mortal. A principios de 2020, el COVID-19 ha causado la muerte de apenas el 34.33% de los decesos que tuvieron lugar durante el holocausto. Con alcance mundial y durante más de un año, este virus apenas es el causante de una tercera parte de las muertes registradas durante el holocausto. Esta comparación confirma la magnitud del genocidio orquestado por los nazis a finales de la primera mitad del siglo XX (se estima se contaron con 42,500 instalaciones y en el que participaron entre 100 mil a 500 mil personas directamente en su planeación y ejecución). Y pone de manifiesto el riesgo existente de que el COVID-19 pueda coronarse como la principal causa de muerte en el siglo XXI.
Desde otra perspectiva, el holocausto y el COVID-19 tienen dos elementos en común: el confinamiento y el aislamiento.[1] Durante la pandemia COVID-19 el ser humano ha recurrido al confinamiento como muchos judíos lo hicieron para evitar su captura y muerte. Además de la necesidad de ocultarse para sobrevivir, muchos judíos fueron separados de sus seres amados sin la certeza de verlos nuevamente. Esta situación es similar a la que vive gran parte de la población del mundo que se ha visto obligada al confinamiento y a la de aquellos que se han separado de su ser amado ante su hospitalización.
En conclusión, el holocausto y el virus SARS-CoV-2 son dos sucesos que han marcado la historia de la humanidad. No es válida su comparación ni por su origen ni por su naturaleza, sin embargo, su contraste de mortalidad permite dimensionar el tamaño y el impacto del holocausto. La pandemia COVID-19 es apenas responsable de una fracción de las muertes registradas en el holocausto. La humanidad debe seguir luchando por evitar otro holocausto.
[1] Uno de los casos más documentados y famosos es el de Ana Frank, en el que a través de su diario narró el confinamiento de casi dos años y medio de su familia en la actual ciudad de Amsterdam. Lamentablemente, los nazis descubrieron su escondite y junto con su familia fueron enviados a diferentes campos de exterminio.
Fuentes
https://www.google.com/searchq=muertes+por+covid+en+el+mundo&rlz=1C1CHBF_e
sMX919MX920&oq=muertes+po&aqs=chrome.1.69i59l2j69i57j0i433j0i20i131i263i433j0i1
31i433l3.6286j0j7&sourceid=chrome&ie=UTF-8
https://www.milenio.com/internacional/europa/sobrevivientes-de-auschwitz-75-anos-despues-de-lalibertadhttps://elpais.com/politica/2017/09/13/sepa_usted/1505304165_877872.html


